Si bien esta es la conocida tradición de los famosos candados de los puentes de París, la cual se popularizó a través de la novela rosa "Ho voglia di te" (Tengo ganas de ti), del italiano Federico Moccia, cuyos personajes colocaban candados en el "Ponte Milvio" de Roma, la idea tiene como fondo un cambio de actitud. No para olvidarse del problema de la ciclovía del malecón de Miraflores, el cual se debería solucionar, sino para darnos todos un respiro de buena vibra para luego con otras cosas continuar.

