Un escaparate interactivo que sigue al público con la mirada

Cada año, aproximadamente 10 millones de turistas visitan Tokio con el fin de gastar y segur gastando. Lo malo es que sólo el 10% de la población sabe inglés, situación que hace que se pierdan muchas ventas y transacciones en el mercado. 
 
Por ello, la marca de cosméticos Ainz&Tulpe decidió poner en marcha una excelente campaña ideada por la agente de la agencia Dentsu para que no se pierda esta oportunidad para vender y promocionarse a la vez por no contar con los elementos necesarios. 
 
La idea que a cabo de llevó fue instalar un enorme escaparate que mostraba en sus pantallas distintos rostros maquillados que invitaban a averiguar qué productos se habían usado con solo tocar sobre cada uno. 
 
Pero además, gracias a la tecnología de reconocimiento facial, el escaparate podía identificar de qué nacionalidad era la persona para así poder darle un cupón de descuento sobre estos productos en su idioma y también recibir una sesión de maquillaje gratis para que en tres minutos la persona quede como las mostradas en las pantallas.